¿Qué podemos aprender de…Athelstan?

¿Te gusta el contenido? Comparte esta entrada🌍:

Tiempo de lectura ⏳: 11 minutos.
En un territorio dividido por continuas fronteras internas e invasiones vikingas un rey hará acto de presencia para buscar la unificación de sus tierras. Tachado como bastardo a pesar de haberse consumado un matrimonio legal a ojos de Dios entre sus padres, el rey Athelstan cumpliría un sueño que conoceríamos como Inglaterra, un país completamente unificado

Posiblemente ser rey sea ser la figura de autoridad más famosa de todos los tiempos. Algunos imperios empezaron asentando su zona con la monarquía como forma de gobierno, y si, me refería con esto específicamente al imperio romano. Que su pasado como monarquía sea en principio anecdótico y no concluyente para que Roma se transformara en lo que fue es cuestionable, al fin y al cabo fue cierto rey el que dijo que ese trozo de tierra se llamaría Roma.

De todas formas, la figura del rey es bastante interesante per se. Primero porque lo ocupa una persona y, por lo tanto, como todo individuo es diferente en algún aspecto tenemos como resultado reyes de todo tipo, desde los que están en el lado de la bondad y del buen hacer hasta los que ahondan la bandera del lado de la crueldad y la mala gestión del reino. Y el segundo aspecto es porque como figura han sido la motivación a lo largo del tiempo de millones de personas, que no han dudado en morir por su rey y su reinado hasta el final. Pocas figuras han inspirado y motivado tanto la vida de un hombre para seguir adelante como los reyes.

REY E HISTORIA
El rey es una destacada figura en cualquier época histórica.

Uno de los países que tiene una estrecha relación con la monarquía y sus reyes es Inglaterra, pero incluso allí, entre tanto orgullo, se permiten el placer de olvidar a ciertos de sus reyes. Reyes que consiguieron mucho pero que por diversos motivos se vieron solapados por otros, y no estoy hablando precisamente de que sus méritos fueran ganar batallas, sino de unificar todo un territorio en unos tiempos donde la unidad de las cosas era poco más que un mito.

Athelstan, también llamado «el Glorioso», ha sufrido ese olvido. Ya en vida se intentó que no llegara a gobernar al no considerarse legítimo el matrimonio de su padre con su madre (cuando si lo era), y una vez en su ascenso al trono tuvo que gestionar a familiares de todo tipo cuando no les debía nada. Pero evidentemente no fue algo que le impidiera finalmente alcanzar la unión de toda Inglaterra y proclamarse su rey.

Una vez dicho esto, la pregunta sería: ¿Cómo es posible que se pase por alto el valor histórico de Athelstan cuando fue el primer rey de los ingleses («Rex Anglorum») de facto?. La respuesta nos la dan los propios ingleses con sus actos de atención.

ATHELSTAN OLVIDO HISTORIA
Athelstan, al igual que el emperador romano Antonino Pío, se ve solapado por sus antecesores y sucesores.

ATHELSTAN EL GLORIOSO

ATHELSTAN - EL GLORIOSO
Athelstan (894-939), primer rey de Inglaterra como tal.
Imagen: Catedral de Ripon ©ALAMY.

Athelstan, también llamado Aethelstan o Ethelstan, fue el primer y único hijo de Eduardo «el Viejo» y su primera esposa Egwina (supuestamente tuvieron una o dos hijas más pero no hay pruebas de ningún tipo que lo avalen). Nació alrededor del 894 mientras su abuelo Alfredo «el Grande» todavía era rey.

Eran tiempos bastante difíciles, en el siglo IX los muchos reinos del período anglosajón temprano se habían consolidado en cuatro: Wessex, Mercia, Northumbria y Anglia Oriental. En el siglo VIII Mercia había sido el reino más poderoso del sur de Inglaterra, pero a principios del siglo IX Wessex se convirtió en el reino dominante bajo el tatarabuelo de Athelstan, Egbert.

En apenas cinco años, del 866 al 870, los ataques de los daneses consiguieron hacer tumbar tres de los cuatro antiguos reinos anglosajones: Northumbria, Anglia Oriental y Mercia, dejando solo Wessex sin caer. Al llegar al trono Alfredo en el 871 logró resistir e incluso en el 878 forzar a los vikingos a una tregua, dividiendo a Inglaterra en una esfera de dominio de sajones en el suroeste y vikingos en el noreste. Alfredo luego instituyó una serie de reformas, militares y culturales, que sentaron las bases para que, su hijo Eduardo y sus descendientes, se expandieran a través de los dominios vikingos y transformaran Wessex en Inglaterra, un proceso que sería completado por el reinado del rey Edgar «el Pacífico».

Al haber tanta tensión y trabajo por hacer en Wessex no se entendió como Eduardo, el heredero de Alfredo al último reino libre, pudo contraer matrimonio y tener descendencia con una mujer de clase tan baja sin absolutamente nada. No sabemos ciertamente si hubo algún tipo de presión y quien tomo la decisión de que así fueran las cosas, pero se relegó de la sucesión al trono a Athelstan y Eduardo invalido su matrimonio (que recuerdo que era un matrimonio con todo los derechos a ojos de Dios) con Egwina que moriría un año después. Después de la muerte de Egwina el rey Eduardo se volvería a casar con Elfleda de Wessex, hija del príncipe Ethelhelm, en un intento de reconciliación de ambas familias, dado que Ethelhelm había sido relegado de la sucesión real junto a su hermano Ethelwold por Alfredo, ya que eran todavía muy jóvenes cuando falleció el anterior rey (el hermano de Alfredo). El nuevo matrimonio debilitó la posición de Athelstan, ya que su madrastra naturalmente favoreció los intereses de sus propios hijos antes que él. En cuanto al propio Athelstan (contaba con 4 años al morir su madre) como ya no era el heredero único o principal de Eduardo, fue enviado para que lo criara su tía, Ethelfleda, la poderosa «señora de los mercios», en las cortes reales de Tamworth y Gloucester, en Mercia.

La educación posterior de Athelstan fue probablemente en la corte merciana de su tía y su marido, Ethelfleda y Etelredo II de Mercia, y es probable que el joven príncipe haya obtenido su entrenamiento militar en las campañas de Mercia para conquistar los territorios de los vikingos invasores. Cuando Ethelfleda murió, alrededor del 918, fue entonces cuando Eduardo tomó el control directo de Mercia y Athelstan pudo haber representado los intereses de su padre allí. 

HEPTARQUÍA SAJONA
Heptarquía sajona; se aprecian los 4 principales reinos así como los reinos menores de Essex, Kent y Sussex.

Guillermo de Malmesbury (historiador medieval inglés del siglo XII) nos describe lo hermoso que era Athelstan, diciendo que era «un chico joven y alto de asombrosa belleza con el cabello rubio claro como hilos hechos de oro y de elegantes modales».

Cuando Eduardo «el Viejo» murió el 924, el medio hermano de Athelstan, Ethelweard, reclamó inmediatamente el trono. Su afirmación fue apoyada por Wessex, mientras que Mercia apoyó la afirmación de Athelstan, por lo que Athelstan tuvo que conformarse con Mercia de momento. Algo que duro poco, porque convenientemente Ethelweard murió solo 3 semanas después de la muerte de Eduardo (supuestamente asesinado por órdenes de Athelstan, pero no hay pruebas de ningún tipo que lo avalen) y Athelstan pudo reclamar tanto Wessex como Mercia.

Fue coronado rey de los ingleses libres con mucho entusiasmo en Kingston (Newcastle), el 924, a la edad de aproximadamente 30 años. La coronación en Kingston era simbólica, ya que estaba en la frontera entre Mercia y Wessex. Como curiosidad Athelstan fue el primer rey en ser coronado con una corona en la cabeza en lugar de un casco en aquel acto, también hay que decir que no fue aceptado en Wessex durante varios meses antes de su coronación.

Ya siendo rey y por temor a un desafío por la corona, Aethelstan desterró a un hermano, Edwin, dejándolo a la deriva en un bote pequeño sin provisiones. Cuenta la leyenda que Edwin se ahogó en lugar de morir de hambre. Lamentando todo el asunto, Aethelstan dedicó gran parte de sus esfuerzos a la caridad, utilizando una parte de los ingresos de cada una de sus propiedades para apoyar a los pobres y reformando la ley para hacerla más justa e indulgente con los delincuentes juveniles. Esto le considero como un rey erudito y sabio en el futuro.

Amplió las reformas legales de Alfredo «el Grande». Se preocupaba porque el orden social fuera tranquilo. Era fervientemente creyente y dado a fundar iglesias y acumular una colección de reliquias sagradas. También mostró más interés en la política europea que sus predecesores y casó a varias de sus hermanas con gobernantes europeos, forjando lazos más estrechos entre Inglaterra y el continente europeo.

PIEDRA DE CORONACIÓN SAJONA
Piedra de coronación sajona en Kingston, que muestra el nombre de Athelstan.
Imagen: Kto288, 2006.

En el ámbito bélico fue un muy buen líder militar, distinguido, valiente y audaz. Está registrado que nunca perdió una batalla y aparentemente por ello fue llamado Athelstan «el Glorioso». Conquistó vastas partes de la Inglaterra moderna que Alfredo nunca logró. Empujó los límites del reino, uniendo los reinos regionales como una sola nación por primera vez. El «muro de escudos» de la infantería fue una táctica clave para los ejércitos sajón y vikingo en la época de Alfredo y Athelstan. En el 926 Athelstan conquistó Northumbria, y ese mismo año hizo que su hermana Edith se casara con Sihtric, rey de Jorvik (York). Sihtric murió al año siguiente, lo que permitió a Athelstan tomar la ciudad de York. Edith se volvió a casar con el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y otras dos hermanas fueron enviadas a Francia y Bretaña.

Al poco tiempo, Guthfrith, un primo de Sihtric, intentó recuperar el trono de Jorvik, pero Athelstan teniendo ya York lo impidió y los daneses se sometieron a su gobierno. El 12 de julio de 927, después de la captura de Jorvik por Athelstan, los príncipes de las tierras más allá de la ciudad, intimidados por el alcance de su poder, se apresuraron a reconocer su autoridad. El rey Constantino II de Escocia, el rey Hywel Dda de Deheubarth, Ealdred de Bamburgh y el rey Owen I de Strathclyde se reunieron en Eamont, cerca de Penrith, para aceptar a Athelstan como su señor supremo. Athelstan podría ahora llamarse a sí mismo con justificación y sin ninguna duda «rey de los ingleses».

Como primer rey de todos los pueblos anglosajones Athelstan necesitaba medios efectivos para gobernar su extenso reino. Era un administrador capaz. Fue el primer rey en construir sobre los cimientos que dejaron sus predecesores, creó una adecuada administración nacional completa y eficiente, el gobierno más centralizado que Inglaterra había visto hasta ahora.

Pero el desafío más grande al que se enfrentaría Athelstan vendría en forma de batalla, ya que a pesar de aceptar a Aethelstan como su señor supremo, los príncipes de las demás tierras no se sometieron completamente a su gobierno. Fue entonces cuando Aethelstan forzó brevemente el tributo del rey escocés Constantino II, y lo invadió en el 934. Durante esta conquista derrotó a los escoceses en tierra y mar.

BATALLA DE BRUNANBURH
Un conde sajón observa la formación del enemigo formada por escoceses, vikingos y bretones antes de la batalla.
Imagen: Batalla de Brunanburh por Skvor para DeviantArt
.

Tres años más tarde, en el 937, los escoceses tomaron represalias y se aliaron con los reinos de Strathclyde y Dublín.

Aethelstan estuvo acompañado por su medio hermano menor Edmund en la batalla de Brunanburh. Derrotó con éxito a Constantino II y a sus aliados y estableció un control completo sobre la mayor parte de Inglaterra. La única parte que no controló fue el reino celta de Cornualles. Así pues se convirtió en el gobernante de todo el pueblo anglosajón de Gran Bretaña. Había expandido el reino más allá de Alfredo y Eduardo. La nobleza de Escocia y Gales asistieron a las asambleas de su corte y fueron testigos de las cartas reales.

Finalmente Athelstan murió el 27 de octubre del 939 en Gloucester, con 44 años y solo dos años después de la Batalla de Brunanburh y la unificación de los anglosajones. Según sus deseos, no fue enterrado junto a su padre y su hermano en Winchester, sino en la abadía de Malmesbury en Wiltshire, donde había sido un ferviente partidario y donante de la abadía, mientras que Winchester había sido un centro de oposición para él. Fue enterrado cerca del santuario de Saint Aldhelm, donde había enterrado a sus primos que murieron en Brunanburh. Sus huesos fueron tomados en algún momento del siglo XVI, pero una efigie y una tumba del siglo XV marcan su lugar de sepultura. Evidentemente la tumba hoy en día esta vacía.

TUMBA DE ATHELSTAN
La tumba del rey Athelstan en la Abadía de Malmesbury, Inglaterra.
Imagen: Adrian Pingstone, 2005.

La temprana muerte de Athelstan no dio tiempo suficiente para establecer una infraestructura que pudiera sostener sus recientes expansiones. Además de que nunca se casó y no dejó herederos, por lo que fue sucedido por su medio hermano Edmund.

Como era de esperar el control anglosajón del norte de Inglaterra colapsó y tanto Edmund como Edred (su sucesor) pasaron la mayor parte de sus reinados tratando de recuperar el control.

Para acabar y volviendo a citar al historiador Guillermo de Malmesbury nos afirma que:

«Nadie más justo o más erudito gobernó el reino como Athelstan»

Guillermo de Malmesbury - historiador medieval inglés del siglo XII.

Es una afirmación que es compartida por los historiadores modernos, que generalmente consideran a Athelstan como el único rey sajón que puede compararse razonablemente con su abuelo Alfredo «el Grande».


EL CAPITAL HUMANO DE ATHELSTAN

  1. Generalmente se le considera como el verdadero primer rey de Inglaterra y el padre de la Inglaterra medieval.

  2. Sus acciones ayudaron a hacer de Inglaterra una de las naciones más ricas de Europa.

  3. Estableció un sistema eficiente de gobierno, justicia y administración.

  4. De los pocos reyes ingleses que se pueden comparar con Alfredo «el Grande».

¿QUÉ PODEMOS APRENDER DE ATHELSTAN?

  • No dejar de luchar por lo que consideremos que nos pertenece por derecho propio.

  • Mostrar piedad y comprensión sin olvidar el pragmatismo que requiere nuestro trabajo.

  • Vigilar las comparaciones con los demás si no es para sacar lo mejor de nosotros mismos y centrarnos en trabajar durante nuestro propio presente.

  • Aprovechar las oportunidades para mejorar nuestro entorno sin esperar nada de nadie.
Eventos con Botones


📧 ¡No te pierdas nada! 📧

¿Te ha gustado el post?🤔

¡Haz clic en una estrella para calificarlo!

Puntuación media 0 / 5. Recuento de votos: 0

Como te gusto esta publicación...

¡Sígueme en las demás plataformas! 😸

Siento que esta publicación no te haya gustado...😿

¡Mejoremos esta publicación juntos! 😼

¿Cuéntame cómo puedo mejorar esta publicación?

Soy un apasionado de la historia y la filosofía. Me gusta entender a los demás y viceversa, por ello me esmero en perfeccionar mis publicaciones. Aunque a nivel formativo y profesional me mueva en otros ámbitos, el amor hacia la cultura y las artes hace que aporte mis pequeños granitos de arena.

¿Te gusta el contenido? Comparte esta entrada🌍:

Deja un comentario